Confesiones

Junto con la Unción de enfermos, uno de los llamados sacramentos de curación. Es cierto que por los sacramentos de la iniciación cristiana hemos recibido la vida en Cristo pero no es menos cierto que, como dice san Pablo, “llevamos el tesoro en vasijas de barro” (2Co 4, 7).

Jesús es el médico de los cuerpos y de las almas. Él curó a los paralíticos, hizo hablar a los mudos y ver a los ciegos y, sobre todo, les perdonó los pecados. El Señor quiso que la Iglesia, que es su cuerpo, continuase con esta obra de redención y para ello dispuso de los sacramentos de curación.

¿Para recibirlo?

Durante las horas de apertura del Templo y siempre que se solicite.