Matrimonio

El matrimonio es un sacramento peculiar puesto que la unión entre un hombre y una mujer está inscrita en la misma naturaleza humana. La vocación al matrimonio se inscribe en la naturaleza humana puesto que así lo quiso Dios.

El matrimonio no es una institución puramente humana. A pesar de las variación es que haya podido sufrir a lo largo de la historia, siempre han permanecido rasgos comunes y permanentes aun en culturas muy dispares. Todas las culturas reflejan la grandeza de la unión matrimonial. Al crear Dios al hombre y a la mujer, el amor de éstos se convierte en reflejo del amor absoluto con el que Dios ama al hombre. Dios bendice este amor y lo destina a ser fecundo. Así, el hombre y la mujer fueron creados el uno para el otro, en igual dignidad, para unirse para y ser “una sola carne”.

Al estar inscrito en la naturaleza humana, en la Sagrada Escritura encontramos el modo concreto en el que Dios quiere que se viva el amor entre un hombre y una mujer.En el plan creador de Dios vemos cuál es la verdadera unión del amor humano.

¿Para recibirlo?

Previa catequesis pre-matrimonial concertada con los sacerdotes.

Toda la información necesaria se encuentra aquí abajo: